viernes, 16 de octubre de 2009

CONTRATOS FORWARDS Y CONTRATOS DE FUTUROS

Los futuros son productos derivados que pueden ser usados como un instrumento para la formación eficiente de precios en el mercado de los diferentes activos (mercado spot) y como un medio de protección o cobertura contra riesgos de especulación o de inversión. Los futuros sobre productos físicos estandarizados tales como productos agrícolas, metales, petróleo y sus derivados, han sido utilizados desde hace muchos años.

Mediante los contratos de futuros, las contrapartes se obligan a comprar o vender un activo, real o financiero, en una fecha futura especificada de antemano y con un precio acordado en el momento en que se pacta el contrato. En un contrato de este tipo, las contrapartes (comprador y vendedor) no necesariamente se conocen. El intercambio que se realiza a través de este tipo de contratos da a las dos partes la seguridad de que el contrato va a ser respetado mediante la intermediación de una Cámara de Compensación.
LOS CONTRATOS ADELANTADOS Y LOS FUTUROS

Los contratos adelantados, también conocidos como contratos a plazo o Forward, son contratos mediante los cuales el comprador se compromete a pagar en una fecha futura determinada el precio acordado a cambio de activo sobre el cual se firma el contrato. Por su parte, el vendedor se compromete a entregar el activo en esa fecha a cambio del pago al precio acordado.

Como se observa, y de acuerdo con la definición que se dio anteriormente de lo que es un futuro, las obligaciones en ambos contratos son las mismas. Sin embargo, las diferencias entre estos dos instrumentos son importantes y se basan en tres aspectos principales: la estandarización de los contratos, el sistema prudencial (sistema utilizado para eliminar riesgos de incumplimiento de los compromisos adquiridos en la negociación de productos derivados) y la existencia de un organismo central que realiza el papel de contraparte de cada una de las posiciones en el contrato, es decir de comprador para el vendedor y de vendedor para el comprador.
¿Qué es un Futuro?

Es un contrato de compra-venta de un bien o valor que se liquidará y entregará en una fecha futura, pero cuyo precio se ha fijado en el presente.
Inicialmente este tipo de operaciones se empezaron a realizar en forma privada, fuera de un mercado debidamente estructurado y organizado.

Esto representa un riesgo por no contar con un sistema que evite los quebrantos por incumplimiento de alguna de las partes contratantes, además, limita la operatividad por la necesidad de que las partes se conozcan y se otorguen líneas de crédito, lo que incrementa el costo de la operación.

Actualmente las operaciones con Futuros se lleven a cabo en Bolsas de Valores debidamente estructuradas, organizadas y sistematizadas con Contratos Estandarizados, que permiten conocer perfectamente los costos, beneficios y eliminan el riesgo por incumplimiento de alguna de las partes contratantes.

En estos mercados existe una contraparte central que garantiza el cumplimiento de las operaciones.
¿Qué es un Contrato Estandarizado?

Esto quiere decir que todos los Contratos de Futuro de cada bien o valor tienen exactamente las mismas características, en cuanto a la cantidad de valores que amparan, características específicas de dichos valores, fechas de vencimiento, pujas, etc.
Garantías

Para eliminar e riesgo por el incumplimiento de algún participante, por cada contrato comprado y/o vendido, la Contraparte Central pide una Aportación que sirve como “Garantía” para el cumplimiento de las obligaciones contraídas por la compra-venta del Futuro.
Las aportaciones deberán mantenerse en la cuenta de operación con derivados mientras se tenga alguna posición vigente en Futuros.

Siempre serán propiedad del cliente y generarán para el cliente, intereses a tasas de mercado de dinero.

Ya que la liquidación de pérdidas y ganancias se efectúa en forma diaria, el cliente podrá disponer de los remanentes en su cuenta de operación con derivados o en su caso, tendrá que hacer aportaciones adicionales para mantener el nivel de garantía requerido.

Al vencimiento o en el momento en que el cliente cierre su posición en Futuros, podrá disponer de los depósitos hechos para Aportaciones.

¿Cómo se “abren” o se “cierran” posiciones en Futuros?

Nosotros podemos “abrir” posiciones comprando o vendiendo un contrato de Futuros.

Si iniciamos nuestra operación comprando (Compra Abriendo) un Contrato de Futuros, tendremos una Posición Larga, ganaremos dinero si el precio del Contrato se sube. En el caso del IPC se asemeja a comprar una canasta de acciones con la distribución del IPC.

Si iniciamos nuestra operación vendiendo (Venta Abriendo), no importa que no tengamos el Contrato (Venta en Corto), recordemos que la entrega, en su caso, se haría al vencimiento, tendremos una Posición Corta, ganaremos dinero si el precio del Contrato baja. No existe otra opción eficiente para especular a la baja en la Bolsa Mexicana de Valores.

Tenemos 2 opciones para terminar nuestra operación, esperamos el vencimiento (la menos frecuente y no recomendable para especulación) o “cerramos” nuestra posición.

Por cerrar se entiende el efectuar la operación contraria a la apertura, si “abrimos” comprando debemos “cerrar” vendiendo.

Cuando vendo cerrando, disminuyo o elimino una Posición Larga.

Si “abrimos” vendiendo debemos cerrar comprando.

Cuando compro cerrando disminuyo o elimino una Posición Corta.

La operación con Futuros en mercados estandarizados permite que el cliente pueda salir de una posición en el momento que lo desee y no forzosamente hasta el vencimiento.